Me he dado cuenta
de lo mucho que afecta a mi forma de comportarme el tipo de gente que me rodea en determinados momentos. Hay gente que con el simple hecho de estar cerca hacen que me sienta tranquila y relajada. Y otros en cambio me ponen nerviosa. También los hay que me ponen en un estado de semicabreo, me irritan y eso me resulta muy incómodo. Desde hace unos meses me veo obligada a tener cerca a ciertas personas que me hacen sentir incómoda y se me quitan las ganas de hablar y de dar mis opiniones sobre cualquier cosa. Justo cuando desaparecen vuelvo a sentirme cómoda y todo sigue tan normal. A veces la situación resulta rara, pero si consigo concentrarme puedo llegar a ignorar todo y no dejar que me afecte. El problema es que llegar a ese grado de concentración me resulta bastante difícil.
3 comentarios
Diana Sato -
Disculpa por escribirte aqui pero nos pareció muy interesante tu blog.
Saludos, Diana
milibelula -
Mir -